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Hidroeléctricas de ENEL seguirán apuntalando matriz energética
- Plantas
Centro América y Carlos Fonseca con mucho futuro.
- Gobierno bolañista
intentó venderlas a precio de guate mojado.
- Compra de repuestos de
emergencia evitó su colapso en el 2007.
- Nueva
inversión de 62 millones
de dólares las dejarán como nuevas.
La sequía del 2006 y la explotación irracional de las aguas del embalse de Apanás, no fueron los únicos elementos que atentaron contra el funcionamiento de las dos plantas hidroeléctricas estatales, Centro América en Jinotega y Carlos Fonseca en Matagalpa, respectivamente, cada una con 50 MW de potencia. El inventario de refacción para los equipos electromecánicos, estaban en cero a inicios del 2007, producto de una mal intencionada decisión de perjudicar el despegue del gobierno sandinista.
Al asumir el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, presidido por el Comandante Daniel Ortega, quien designó al Ingeniero Ernesto Martínez Tiffer como Presidente Ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL), se dieron las orientaciones pertinentes para conseguir en el menor tiempo posible 500 mil dólares en repuestos para permitir a las dos plantas seguir operando.
El Ingeniero Justo Sandino, Director de Plantas Hidroeléctricas de ENEL, recuerda con exactitud las precarias condiciones en que fueron encontradas ambas instalaciones. Años antes el mismo gobierno bolañista había intentado vender a precios de guate mojado esos importantes bienes, que de paso también hubiese implicado el inicio de la privatización del recurso hídrico, al igual que en otros países de América del Sur, en donde se daban fuerte batallas en las calles contra esa ola neoliberal depredadora.
Desde ese tiempo a la fecha, son más de cinco millones de dólares los invertidos en las dos plantas hidroeléctricas para cumplir los procesos de mantenimiento establecidos en los protocolos de los fabricantes de los equipos así como otros trabajos de emergencia, lo cual ha permitido mantenerlas operando en estos tres años.
La Planta Centro América inició su generación en 1964 con la primera unidad de 25 MW. La Segunda entró en operaciones al siguiente año. La planta Carlos Fonseca, en Matagalpa, entraría en funcionamiento en el año 1972, también con dos generadores de 25 megavatios de capacidad.
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Nuevo vertedero para proteger embalse de huracanes.
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El ingeniero Sandino también se refirió a la construcción del nuevo vertedero de demasías, junto a la presa Mancontal, que tuvo un costo superior a los cinco millones de dólares, financiados con fondos de ENEL y del BANDES de Venezuela.
 Esta obra hidráulica es capaz de deshacerse del exceso de agua del embalse de Apanás, inclusive de precipitaciones superiores a las provocadas por el huracán Mitch en 1998, enviándola al río Asturias, que a su vez termina depositando el líquido en la represa El Dorado, y de ahí al Río Tuma.
Reforestación para proteger cuencas.
A la par de esas grandes inversiones para preservar es importante recurso, se ha seguido con un plan de reforestación en las cuencas de los reservorios de las dos plantas. Según el Ingeniero Justo Sandino, desde el 2007 hasta la fecha se han sembrado entre 50 y 80 mil árboles por año en cada una de esas cuencas, en coordinación con las alcaldías y los productores de lugar, invirtiendo ENEL más de cuatro millones de córdobas hasta la fecha. Las especies escogidas para esta reforestación son nativas, tales como jenízaro, aceituno, guácimo, leucaena y medero negro, entre otro

Indicó que el 80 por ciento de esas plantas logran sobrevivir, lo cual garantiza que cada año aumente la capacidad de la tierra para evitar la erosión, además de permitir la infiltración de aguas al subsuelo.
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62 millones de dólares para dejar como nuevas las dos plantas.
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Por otro lado, como parte de la estrategia de gobierno sandinista que preside el Comandante Daniel Ortega, se está en la última etapa para asignar el contrato para proceder a la modernización y repotenciación de las dos plantas hidroeléctricas. Según el Director de Plantas Hidroeléctricas, los trabajos consisten en el cambio total de los equipos electromecánicos, en otros casos el cambio de piezas importantes como los excitadores, las hélices de las turbinas por diseños más modernos y eficiente, así como las bobinas de los generadores.

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El costo de la obra es superior a los 60 millones de dólares, financiado en partes iguales por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Agregó que una vez concluidos los trabajos la mayor parte del funcionamiento de las dos plantas será totalmente automatizada, además de garantizar la vida útil de ambas por 25 o 30 años más, permitiendo de estar forma seguir apuntalando la estabilidad energética que prometió el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.
8 de abril del 2010.
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